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Cisterna de propileno, 2 de julio de 1978   ( Alfaques)
  
 
 
En unos tiempos en los que apenas había autopistas y desviaciones de las poblaciones, un camión cisterna provocó una catástrofe en un camping.
Un camión cisterna cargado de propileno explosionó en la carretera a la altura del camping Los Alfaques, en San Carlos de la Rápita (Tarragona), arrasando la instalación y produciendo la muerte a 150 personas y heridas a más de 500. Al final el total de personas fallecidas fue de 214
En menos de un minuto, la mitad del camping Los Alfaques, con cabida oficial para 260 personas y, al parecer, muy superado en su aforo, quedó arrasado por el chaparrón de propileno ardiente, cuya temperatura de ignición se sitúa a los 1.500 grados. El camión de la muerte explosionó a las dos y media de la tarde y proyectó hacia uno y otro lado de la carretera su mortífera carga. A la izquierda, doce chalets y una discoteca quedaron arrasados. A la derecha, la mitad del camping, donde almorzaban en bañador varios centenares de personas, sufría una tormenta de fuego y humo, calcinando al instante, en segundos, los cuerpos de casi un centenar de hombres, mujeres y niños, y causando quemaduras de alta gravedad a centenares de personas de vacaciones.
 
La cisterna se desprendió de los ejes del chasis, salió volando hasta colisionar con un restaurante. Por suerte no afectó a nadie  del restaurante.
La posición de la cisterna nos indica que dio la vuelta total ya que las válvulas de carga y descarga quedaron en la parte superior. Podemos apreciar que los ejes y las ruedas quedaron separadas de la cisterna.
La tapa delantera y parte de la cisterna voló en otra dirección.
 
Estado en que quedó el restaurante
Parte delantera de la cisterna